jueves, 29 de noviembre de 2012

El cine realista


El cine latinoamericano está aportando al panorama audiovisual proyectos de muy alta calidad, sobre todo en cuanto a la ficción basada en el realismo de la sociedad de cada país. Ejemplo de esto pueden ser las películas “Elefante Blanco” del argentino Pablo Trapero o “La vendedora de rosas” del cineasta colombiano Víctor Gaviria. Esto es un gran paso en la cultura de Latinoamérica, que muestra al mundo las diferencias culturales y de clases que existen en los distintos países del continente.
Los cineastas latinoamericanos están optando cada vez más en las problemáticas sociales de sus respectivos países, a la hora de realizar proyectos audiovisuales. Este tipo de películas tienen un cierto aire de “documental ficcionado”, ya que normalmente los protagonistas de las mismas no son ni más ni menos que las personas afectadas por la pobreza y la miseria; ejemplo de esto se puede observar en la película de Gaviria. Este tipo de films están atrayendo cada vez más a los espectadores, “Elefante Blanco” alcanzó los 756.000 espectadores en Argentina, y esto es un dato muy positivo ya que el cine se está convirtiendo de esta manera en un potente medio para difundir el actual problema que supone la pobreza y la marginalidad de un importante sector de la población de los países de América latina.
Este tipo de iniciativas que son llevadas a cabo por directores y productores de distintas nacionalidades, son un acto muy acertado, ya que la sociedad en conjunto debe saber que es lo que está pasando con el sector de la población que no dispone de recursos suficientes para subsistir de una manera decente; así como también no sólo saber que condiciones de vida tienen, sino cuáles son sus sentimientos y aspiraciones.
Las películas que “ficcionan” la realidad hasta el punto de ser casi documentales, son resultado de una conciencia que se preocupa por la sociedad en sí, por aquellas personas que no pueden tener acceso a la educación, servicios sanitarios competentes etc. fruto del capitalismo en el que vivimos. Es por eso que el séptimo arte se está abriendo paso como forma de propagar una realidad que existe y que gran parte de la población no quiere ver o quiere ocultar; y aunque el cine europeo es pionero en este tipo  de films críticos con películas como “Ladrones de bicicletas” (Italia 1948), hoy en día el cine Latinoamericano está produciendo de manera continúa películas con la temática de la problemática social. Esto es un gran progreso en la cultura del continente sudamericano; y el mejor aspecto de todo es que se está utilizando el arte para propagar la vida de las personas que no tienen un mínimo de bienestar social, y de esta forma concientizar a la población en general.
El arte y la cultura en América latina, están jugando un papel muy importante hoy en día en cuanto a la crítica de una sociedad que tiene mucho por hacer, y el cine es el arte que más se está implicando en la causa. No obstante, todos los segmentos del arte se están concientizando de las duras condiciones de vida que están viviendo los sectores más desfavorecidos y esto es un gran avance por parte del arte como elemento de cambio social; que ya no hace énfasis en mostrar una cultura exótica al mundo,  más bien se presenta  una realidad que se está dando no sólo en Latinoamérica, sino en el mundo entero.

Texto de opinión escrito por Matías Selles

CÁMARA, LATINOAMÉRICA, ACCIÓN


Arte y cultura en Latinoamérica
Cuando se habla entre el publico sobre el  cine nacional lo primero que surgen son comentarios negativos, sobre la temática que estas emplean sobre Latinoamérica, como Ciudad de Dios (Brasil), La teta asustada(Perú), Rodrigo D. no futuro (Colombia), El elefante blanco (Argentina) De Pablo Trapero.
En este Blog desarrollaremos el tema “Arte y cultura en Latinoamérica” con el análisis critico del Film Elefante blanco (2012) – Pablo Trapero  con una mirada desde el cine, a través de textos informativos, de opinión, poemas, microrelatos, que se plasmaran a lo largo del contenido con la finalidad de dar a conocer el gran potencial de cineastas existentes en cada país de Latinoamérica.
          Es importante conocer nuestra cultura y difundirla, saber que existen excelentes artistas, darles la importancia y el reconocimiento que merecen.

Introducción escrita por Hans Breña Pastor

HAY QUIENES


Hay quienes se vergüenza por el cine en Latinoamérica
hay quienes están acostumbrados al estereotipo
estereotipo de ficción y realeza,
que nos imponen los países represores.

Por razones que aun no me pude explicar,
 hay a quienes les atrae el morbo
 el cine sobrepasa la exageración
fiestas romanas, autos, superhéroes, millonarios, acción y mucha sangre
solo para satisfacer  a los pobres de corazón
pero también hay quienes creen en lo real y cotidiano
pobreza, tristeza y hambre
es lo que relata el cine Latinoamericano.

Texto poético escrito por Hans Breña Pastor

Esqueleto Blanco


Esqueleto de cemento,
vacío de infraestructura,
gigante,
monumental,
Elefante Blanco,
en su interior vidas aguarda.
Aguarda de la tempestad
de la desigualdad,
del frío, del sol, de la lluvia, del viento.
Aguarda de las injusticias,
ofrece un hogar,
allí los más desfavorecidos,
encontraron un lugar.
Elefante Blanco,
símbolo de lucha,
de una voz,
que grita y se desespera.
Más que elefante,
esqueleto blanco,
fruto de la corrupción convertido en miseria.

Texto poético escrito por Matías Selles

miércoles, 28 de noviembre de 2012

La Cultura habla a través de sus manifestaciones




El análisis de los componentes de la cultura varía tanto como la cantidad de autores que se han dispuesto a analizarlo. La falta de delimitación del campo que verdaderamente abarca la cultura dota de ambigüedad a su contenido, pero si aún hay una mayor incertidumbre, sería el papel de la cultura en una sociedad. Si hay algo que se puede establecer es que la cultura atraviesa a la sociedad que la produce, por medio de sus costumbres, tradiciones y manifestaciones artísticas que son una fuente inagotable de acercamiento a la cultura no sólo actual, sino que remite al pasado según el contexto socio económico en que fue producida.
La producción artística latinoamericana tiene como base de origen la cultura española que impusieron los conquistadores, pero esa base sólo constituye una parte que se reafirma con manifestaciones propias y distinguibles por una fuerte impronta latinoamericana, imponiéndose como arte independiente del impuesto por quienes conquistaron Latinoamérica. La marginación de la cultura latinoamericana sublevada a los intereses de otros es una huella palpable presente en muchas manifestaciones artísticas. La última película de Pablo Trapero, “Elefante Blanco”, que ya es representación mundial del cine latinoamericano, tiene como temática la inserción de dos curas en un ambiente marginal en el que son ajenos a la realidad a la que intentan inculcarle la religión católica. Si bien su visión muestra una realidad cruda y presente, poco fue necesario de la imaginación si citamos al premio Nobel de la Literatura Gabriel García Márquez: “Una realidad que no es la del papel, sino que vive con nosotros y determina cada instante de nuestras incontables muertes cotidianas”1.
La temática de “Elefante Blanco” plantea el encuentro entre las tradiciones ajenas a la villa, como es la religión a la que pertenecen ambos curas con orígenes muy diferentes a los de los habitantes de Ciudad Oculta a los que intentan inculcarles un mejor medio de vida por medio de la religión, y aquellas costumbres provenientes de la villa misma, que los a marcado social y económicamente en un ámbito de hostilidad y muerte. La resistencia impuesta de los habitantes de ciudad oculta se relaciona con lo planteado por Ruddy Toledo Micó: “En la búsqueda de su identidad cultural, nuestros pueblos no pondrán el acento en la hasta ayer buscada semejanza con los modelos dominantes europeos, sino en lo que nos identifique”2.
La obra de Pablo Trapero es un análisis de la realidad de un sector de la sociedad marginado que se constituye como una producción cultural no sólo por su calidad de manifestación artística, sino por el contenido representativo de una realidad presente a la cual involucró en la realización de la película, ya que para se vínculo no sólo al mundo externo a la Villa donde se llevó a cabo el rodaje sino también a sus habitantes incluyéndolos en el proceso productivo de una manifestación que atraviesa, muestra, incluye e involucra a la sociedad a la que pertenece.

Citas:
1.     GARCÍA MÁRQUEZ, Gabriel. “La soledad de América Latina”. 1982 [en línea]. http://producciondetextosfba.blogspot.com.ar/2012/10/la-soledad-en-america-latina.html [28 de noviembre de 2012].
2.     TOLEDO MICÓ,  Ruddy; SILVA PUPO, Mercedes y BERTOLI VELÁZQUEZ, Beatriz: “El Arte como expresión de la identidad cultural en América Latina” [en línea]. http://producciondetextosfba.blogspot.com.ar/2012/10/l-arte-como-expresion-de-la-identidad.html [28 de noviembre de 2012].


Texto informativo escrito por Florencia Calvi.

Identificación




¿Quién soy? Conozco mi nombre, no necesito que lo reiteréis. Quizás debería empezar a hablar más con la Z, teniendo en cuenta que soy española ¿o no?
Buenos Aires no sólo me albergó a mí sino también a cuatro generaciones de mi familia. Todos nacidos en el centro de una ciudad poco poblada, irónico, nunca pudimos deshacernos de este pueblo devenido en ciudad. ¿Soy Varelense? Lo dudo. Es decir, sé que soy Varelense pero no determina mi identidad, es sólo una escasa parte de quién soy. Si toda mi familia desde hace cuatro generaciones nació en Buenos Aires, Argentina… ¿Significa que soy cuatro veces Argentina? Debería conformarme con eso tal como la mayoría, pero me excede, no puedo, y tengo una razón que pone en jaque mi supuesta nacionalidad. Si cuatro generaciones nacieron en este pueblo devenido en ciudad, ubicado en Buenos Aires, Argentina, ¿no debería darles el mismo peso a las generaciones anteriores nacidas en tierras ajenas? O mejor dicho ¿cercanas? Sólo cuatro generaciones de vaya a saber cuántas nacieron en Argentina. Tendría que saber con certeza hasta que punto se remontan mis generaciones, pero si se me permite usar la intuición, estoy segura de que fueron muchas más que cuatro ¿Eso me hace más extranjera que Argentina o me convierte en una extranjera en el lugar donde nací?
Mi familia es tana por herencia, y un poco española, pero la lógica indica que debo sr más española que italiana porque mi bisabuelo lo era; en cambio el resto de mis parientes italianos ya son tátaras. Pero sigue sin tener sentido. ¿Cómo puedo ser algo que nunca sentí? Nunca me sentí española, ni siquiera sé que hay además de Madrid y Galicia, nunca probé una tapa y lo único que sé de España lo sé por sus fotos. ¿Te dais cuenta? Ni siquiera este ridículo acento fingido me convence. La embajada tampoco estaba convencida cuando decidió negarme la visa. ¿Soy bastarda de mi origen? Si uno se define según su origen yo, finalmente, ¿soy española? Acá hay gato encerrado. Ni la lógica tiene lógica y yo me sigo preguntando quién soy.
Soy lo que conozco. Estoy segura de donde crecí y no puedo despegarme de eso. ¿Será que soy mi contexto? ¿Y qué es mi contexto? ¿Mi casa, mi barrio, mi ciudad? No, no, no… Abandonemos la geografía que resultó bastante imprecisa. Voy a empezar a definirme a mí misma según mis propios criterios a falta de coherencia alguna.
Soy yo, soy hija de mi madre e hija de mi padre, soy la mayor de dos hermanas. Ya sé que me estoy definiendo por relaciones. Prefiero definirme en relación y no por ubicación. ¿Habrá un balance intermedio entre pertenecer y sentirse parte? Quizás es ser latinoamericana. Soy de acá es lo que conozco y a donde pertenezco, pero también soy alguien. Acá soy el alguien de alguien, de quien sea, mientras que allá no soy nadie para nadie, no tengo valor. Este lugar y la gente con la que comparto me hizo quien soy. Soy yo, latinoamericana, comparto tierra y sentimientos con todo el resto que también lo es.

Texto narrativo escrito por Florencia Calvi.