miércoles, 28 de noviembre de 2012

Identificación




¿Quién soy? Conozco mi nombre, no necesito que lo reiteréis. Quizás debería empezar a hablar más con la Z, teniendo en cuenta que soy española ¿o no?
Buenos Aires no sólo me albergó a mí sino también a cuatro generaciones de mi familia. Todos nacidos en el centro de una ciudad poco poblada, irónico, nunca pudimos deshacernos de este pueblo devenido en ciudad. ¿Soy Varelense? Lo dudo. Es decir, sé que soy Varelense pero no determina mi identidad, es sólo una escasa parte de quién soy. Si toda mi familia desde hace cuatro generaciones nació en Buenos Aires, Argentina… ¿Significa que soy cuatro veces Argentina? Debería conformarme con eso tal como la mayoría, pero me excede, no puedo, y tengo una razón que pone en jaque mi supuesta nacionalidad. Si cuatro generaciones nacieron en este pueblo devenido en ciudad, ubicado en Buenos Aires, Argentina, ¿no debería darles el mismo peso a las generaciones anteriores nacidas en tierras ajenas? O mejor dicho ¿cercanas? Sólo cuatro generaciones de vaya a saber cuántas nacieron en Argentina. Tendría que saber con certeza hasta que punto se remontan mis generaciones, pero si se me permite usar la intuición, estoy segura de que fueron muchas más que cuatro ¿Eso me hace más extranjera que Argentina o me convierte en una extranjera en el lugar donde nací?
Mi familia es tana por herencia, y un poco española, pero la lógica indica que debo sr más española que italiana porque mi bisabuelo lo era; en cambio el resto de mis parientes italianos ya son tátaras. Pero sigue sin tener sentido. ¿Cómo puedo ser algo que nunca sentí? Nunca me sentí española, ni siquiera sé que hay además de Madrid y Galicia, nunca probé una tapa y lo único que sé de España lo sé por sus fotos. ¿Te dais cuenta? Ni siquiera este ridículo acento fingido me convence. La embajada tampoco estaba convencida cuando decidió negarme la visa. ¿Soy bastarda de mi origen? Si uno se define según su origen yo, finalmente, ¿soy española? Acá hay gato encerrado. Ni la lógica tiene lógica y yo me sigo preguntando quién soy.
Soy lo que conozco. Estoy segura de donde crecí y no puedo despegarme de eso. ¿Será que soy mi contexto? ¿Y qué es mi contexto? ¿Mi casa, mi barrio, mi ciudad? No, no, no… Abandonemos la geografía que resultó bastante imprecisa. Voy a empezar a definirme a mí misma según mis propios criterios a falta de coherencia alguna.
Soy yo, soy hija de mi madre e hija de mi padre, soy la mayor de dos hermanas. Ya sé que me estoy definiendo por relaciones. Prefiero definirme en relación y no por ubicación. ¿Habrá un balance intermedio entre pertenecer y sentirse parte? Quizás es ser latinoamericana. Soy de acá es lo que conozco y a donde pertenezco, pero también soy alguien. Acá soy el alguien de alguien, de quien sea, mientras que allá no soy nadie para nadie, no tengo valor. Este lugar y la gente con la que comparto me hizo quien soy. Soy yo, latinoamericana, comparto tierra y sentimientos con todo el resto que también lo es.

Texto narrativo escrito por Florencia Calvi. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario